Mayo, 4:00 a.m
Hoy os hablo vosotras, mujeres, porque al igual que tú, otras personas en el mundo han tenido la casualidad de nacer con vagina, y por este simple y natural hecho tendréis que pasar por muchas adversidades, quizás en un futuro no muy lejano.
La primera es la manipulación de los medios en general y de aquellos que quieren ganar dinero a cualquier costa. Todos estos intentarán hacerte creer que la belleza lo es todo, que una mujeres solo le hace falta ser guapa o estar buena y que esa belleza se encuentra en los cosméticos, en la ropa bonita, en las joyas, las operaciones estéticas... Pero la verdad es que no.
Al igual que el hombre, el valor de una mujer reside en creer en ella misma, tener confianza y en atreverse a ser tal y como son. Y esto me lleva a la segunda dificultad.
La tradición, con esto me refiero a que, por ejemplo, no esté bien visto que una mujer se rape el pelo o que le guste el boxeo, siempre está la burla en la boca, el machito que nos menosprecia. ¿Por qué la mujer no puede sudar, correr, vivir aventuras, salir protagonizando un anuncio de automóviles? ¿Pensáis que no es lo normal? Menuda tontería. Haz lo necesario para ser fiel a ti misma, aún con las consecuencias, como hizo Clara Campoamor en su tiempo o Frida Kahlo.
La tercera es lo que viene dado por esta tradición ya mencionada y son las injusticias, hablo de que un chico es guay si tiene muchas relaciones sexuales pero una mujer es una prostituta, de que ser un zorro es sinónimo de ser astuto y una zorra, bueno...eso.
Y la última pero no menos importante es el freno.
Qué no te digan lo que no puedes hacer (ya sea hombre o mujer) porque es mentira.
Qué no te callen porque tu opinión importa.
Qué no te infravaloren porque eres un humano como cualquier otro. Con sus virtudes y defectos.
Qué si te insultan o agreden no lo argumentes, no tiene excusa, esa persona no es buena para ti, no lo es ni para ella misma, o para él mismo.
Finalmente diré que cuando me siento a ver las noticias me falta poco para llorar, reporteros informan de como una mujer es arrastrada por el suelo cogida del pelo a manos de su pareja y como, las mujeres que ya no son presente sino pasado, se han vuelto solo en una cifra aterradora (15 mujeres víctimas mortales de violencia de género solo en los dos primeros meses de 2017).
Espero desde lo más profundo de mi alma que el futuro sea diferente y que las siguientes generaciones no tengan que ver que lo más buscado en Google al teclear la palabra 'mujer' sea "Mujere en traje de baño" o "Las mujeres más lindas del mundo". Espero que conozcan a Simone de Beauvoir, gran escritora, profesora y filósofa francesa y a Aung San Suu Kyi, política birmana y propietaria de un nobel de la paz.
Realmente espero muchas cosas pero sobre todo espero que todas las mujeres sepan elegir su camino y que lo sigan, como dijo Descartes, con constancia y sin cambiar de dirección. Y yo estaré orgullosa como mujer, como persona.
La primera es la manipulación de los medios en general y de aquellos que quieren ganar dinero a cualquier costa. Todos estos intentarán hacerte creer que la belleza lo es todo, que una mujeres solo le hace falta ser guapa o estar buena y que esa belleza se encuentra en los cosméticos, en la ropa bonita, en las joyas, las operaciones estéticas... Pero la verdad es que no.
Al igual que el hombre, el valor de una mujer reside en creer en ella misma, tener confianza y en atreverse a ser tal y como son. Y esto me lleva a la segunda dificultad.
La tradición, con esto me refiero a que, por ejemplo, no esté bien visto que una mujer se rape el pelo o que le guste el boxeo, siempre está la burla en la boca, el machito que nos menosprecia. ¿Por qué la mujer no puede sudar, correr, vivir aventuras, salir protagonizando un anuncio de automóviles? ¿Pensáis que no es lo normal? Menuda tontería. Haz lo necesario para ser fiel a ti misma, aún con las consecuencias, como hizo Clara Campoamor en su tiempo o Frida Kahlo.
La tercera es lo que viene dado por esta tradición ya mencionada y son las injusticias, hablo de que un chico es guay si tiene muchas relaciones sexuales pero una mujer es una prostituta, de que ser un zorro es sinónimo de ser astuto y una zorra, bueno...eso.
Y la última pero no menos importante es el freno.
Qué no te digan lo que no puedes hacer (ya sea hombre o mujer) porque es mentira.
Qué no te callen porque tu opinión importa.
Qué no te infravaloren porque eres un humano como cualquier otro. Con sus virtudes y defectos.
Qué si te insultan o agreden no lo argumentes, no tiene excusa, esa persona no es buena para ti, no lo es ni para ella misma, o para él mismo.
Finalmente diré que cuando me siento a ver las noticias me falta poco para llorar, reporteros informan de como una mujer es arrastrada por el suelo cogida del pelo a manos de su pareja y como, las mujeres que ya no son presente sino pasado, se han vuelto solo en una cifra aterradora (15 mujeres víctimas mortales de violencia de género solo en los dos primeros meses de 2017).
Espero desde lo más profundo de mi alma que el futuro sea diferente y que las siguientes generaciones no tengan que ver que lo más buscado en Google al teclear la palabra 'mujer' sea "Mujere en traje de baño" o "Las mujeres más lindas del mundo". Espero que conozcan a Simone de Beauvoir, gran escritora, profesora y filósofa francesa y a Aung San Suu Kyi, política birmana y propietaria de un nobel de la paz.
Realmente espero muchas cosas pero sobre todo espero que todas las mujeres sepan elegir su camino y que lo sigan, como dijo Descartes, con constancia y sin cambiar de dirección. Y yo estaré orgullosa como mujer, como persona.
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